jueves, 25 de abril de 2013

RETOS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN GUATEMALA

CAPÍTULO VI
LA EDUCACIÓN SUPERIOR Y LA INNOVACIÓN DE PROCESOS
DE ENSEÑANZA–APRENDIZAJE. ENSEÑANZA TRADICIONAL VS.
ENSEÑANZA INNOVADORA: ¿VALE LA PENA ARRIESGARSE?
L. C. Navarro Miranda*
 
RESUMEN
El artículo que a continuación se desarrolla básicamente se encuentra centrado en los
análisis de la formación de los profesionales técnicos de nivel superior innovadores,
contribuyéndose así en el desarrollo y formación de la Competencia Profesional
Innovadora en los estudiantes de pregrado.
Utilizar la innovación para partir de problemas, enfocar el saber, el conocimiento es un
sistema de construcciones orientado por intereses, tener vinculación del saber con la
solución, potenciar actividades de grupo y buscar bibliografía para activar el cambio
innovador.
En un primer paso se aborda la innovación en la educación dentro del proceso de
enseñanza–aprendizaje de las carreras técnicas.
 
TEXTO
El contenido del presente artículo es extractado de la tesis que es intitulado "La
formación y desarrollo de la competencia profesional innovadora a través del
currículum del técnico de nivel superior de las carreras técnicas", el cual será
desarrollado en los próximos artículos a publicarse, discutiéndose los aspectos centrales
que la investigación abordó.
El problema radica en que la solución de problemas profesionales por parte del
Técnico de Nivel Superior de las carreras Técnicas no satisface las exigencias sociales
actuales, lo que se manifiesta en el proceso productivo y en su comunicación con el
que diseña y proyecta.
El artículo es desarrollado con la finalidad de abordar algunas consideraciones de las
características del proceso de enseñanza–aprendizaje y algunas implicaciones de
cambio hacia un proceso innovador.
En este artículo se analizará el tema de la innovación en la educación en general, para
lo cual es importante preguntarse qué se está entendiendo por innovación, la cual está
relacionada con la capacidad de las personas para abrigar nuevas ideas (talento
sistémico y holístico), de la cultura organizacional que facilita la aceptación al cambio
(fortaleza innovadora), el mejoramiento continuo (aprendizaje en equipo), la administración y asunción de riesgos (decisión participativa), y la forma en que estos
valores que se traducen en respuestas a la colectividad y en el interés por comunicarlo y
escucharlo (confianza individual).
Por lo que la capacidad innovadora es entonces la capacidad de transformar o de sentir,
entender y aplicar eficazmente el poder y la agudeza de las emociones como fuente de
energía humana, información, conexión e influencia a la solución de los problemas
profesionales.
Ahora bien, en la actualidad las reformas realizadas a las universidades se encuentran
centradas en reformas administrativas y en la regulación docente, sin presenciarse una
modificación al proceso de enseñanza–aprendizaje en el fondo, lo que se traduce en
una crisis de la institución universitaria.
La Universidad está destinada a la formación de recursos humanos a niveles de alta
producción, es decir, profesionales técnicos de nivel superior formados con elevada
capacidad de asimilación, ingenio e innovación técnica.
En definitiva profesionales con competencia profesional innovadora, considerando que
es un saber hacer con dominio de capacidades y procedimientos específicos en el
desempeño laboral que proporciona prestigio, autoridad y realización personal.
Si la competencia profesional innovadora es la atribución en la cual se manifiesta
esencialmente la empatía, el talento, la destreza y la intuición, entre otras, que elaboran
el saber hacer, conjunto capacidades complejas que le permiten al estudiante actuar con
eficiencia en los distintos ámbitos de la vida profesional cotidiana y resolver allí
situaciones problemáticas reales, lo que en realidad se debe plantear y a lo que debe
tenderse es a transformar las concepciones que se tiene de la enseñanza y el
aprendizaje, aspirar a ver al estudiante de forma diferente, abandonando el facilismo de
la tan decantada clase convencional y fundamentalmente trastocar ciertas relaciones de
poder entre docentes, autoridades y estudiantes.
Centrando la mirada en el aprendizaje, y por lo tanto en los estudiantes, el proceso de
enseñanza–aprendizaje, y la función de la Universidad con respecto a éstos, es que:
Aprendan a ser, que se traduce en saber ser, en un primer nivel teórico–práctico.
Aprendan a aprender, que se traduce en saber aprender, en un segundo nivel
práctico–técnico. Aprendan a hacer, que se traduce en saber hacer, en un tercer
nivel de aplicación práctica.
Reconociendo la sobresaliente importancia de todos estos aspectos, la última es la más
atendida y sucumbe ante una enseñanza simplemente informativa, instructiva, centrada
en los conocimientos que quedan en el olvido o en la memoria pasiva de los
estudiantes.
Entonces es importante tomar en cuenta en primer lugar, si se tiene que preocupar por
enseñar, preocuparse en el qué, el por qué y el cómo aprenden los estudiantes, es por
eso que el docente innovador en la enseñanza debe ir más allá, adentrándose en un
proceso que ocurre casi fuera de su control: El proceso de aprendizaje.
Cuando uno aprende cosas en la vida cotidiana por si mismo, se hace por curiosidad,
una fuerza interna impulsa a aprender, los aprendizajes son significativos, están
automotivados.
Sin temor a equivocaciones se puede decir que los estudiantes no se interesan por las
clases, dado que la mera información no los involucra, no son saberes significativos
para sus vidas y se quedan en el terreno de las abstracciones.
Por eso se dice que aprender es algo muy personal, ocurre dentro del individuo como
un proceso psíquico, el único capaz de articularlo y controlarlo es el estudiante que
aprende, que se encuentra involucrado en su proceso de aprendizaje.
Así, educar innovadoramente es facilitar aprendizajes significativos.
El estudiante debe dejar de ser objeto de la enseñanza, para convertirse en objeto y
sujeto del aprendizaje.
No se puede motivar a otro, el docente como facilitador de procesos motivacionales
para el aprendizaje, innova y crea condiciones para activar las motivaciones, para que
emerjan las motivaciones, desde esta perspectiva hay tres tipos de conocimientos:
· El que se tiene o conocimiento propedéutico.
· El que se puede conseguir o conocimiento preprofesional.
· El que se puede construir o conocimiento profesional.
El docente por su parte y con el rol de facilitador del proceso de aprendizaje debe usar
el conocimiento propedéutico, para lograr el conocimiento preprofesional, con el fin
de facilitar el conocimiento profesional.
Para esto hay que centrarse en el aprendizaje, tratar de que sea significativo lo que se
aprende. Sino, seremos cómplices silenciosos de la cultura de la pobreza.
Todo lo anteriormente dicho es la propuesta de la enseñanza innovadora que toma la
corriente del pensamiento dialéctico–humanista.
El ser humano como estudiante tienen un potencial positivo, su desarrollo individual
debe ser facilitado por aprendizajes significativos.
Hay que tener claro el planteamiento de que la persona–estudiante aprende
esencialmente viendo, escuchando, actuando y haciendo, particularmente en las
carreras técnicas para llegar a la producción y finalmente a la innovación–creación.
Así, para optimizar el aprendizaje, la persona–estudiante debe estar dispuesto a:
Participar, atender, comprender, ensayar y evaluar.

lunes, 22 de abril de 2013

Preparados para el futuro?????

por Oscar Javier Salinas

Es indispensable amoldarnos a todos los cambios que se presentan en el mundo actual. Conocer siempre más y mejorar nuestra inteligencia emocional, será de gran ayuda para enfrentarnos a un futuro cada día más cambiante e incierto 
Día a día, nos encontramos con que se han inventado nuevas máquinas, nuevos métodos para realizar mejor las labores, y un sinnúmero de innovaciones que hacen la vida más fácil y los procesos en una empresa mucho más eficientes. Aquellas personas que buscan ser profesionales no pueden estar ajenas a estos cambios y deben prepararse para estar a la vanguardia ante dicho fenómeno y, lo más importante, tener una mentalidad abierta ante lo nuevo.
Esto no significa que aquellas personas que piensan realizar una carrera, sigan las estadísticas que hablan de las “carreras del futuro” y se inscriban a programas de esta índole. Lo primordial es estudiar aquella carrera que realmente le agrada al individuo y no aquella que promete ser la número uno en el futuro. En este punto es imprescindible dejarse llevar por los sentimientos y gustos y no por las tendencias de la moda.
Un ejemplo importante de lo anterior es el que tiene que ver con aquellos programas que tienen como propósito enseñar todo lo concerniente al comercio electrónico. Es cierto que en los últimos años el uso de Internet ha aumentado en todo sentido y esta tendencia parece que no decaerá en los años venideros, sin embargo, en el futuro también se necesitarán administradores, ingenieros, biólogos, médicos, etc.
De todos modos, en un mundo laboral y profesional cada vez más cambiante y veloz, es indispensable que sin importar la profesión que se va a seguir, los individuos posean una mentalidad abierta al cambio y una preparación que les permita estar a tono con todas las innovaciones que surjan y surgirán en una sociedad que se encuentra cada día más globalizada y con un mayor grado de competencia en todos sus aspectos.
El reto, por lo tanto, es para todos. Para aquellos expertos en las diferentes áreas del conocimiento, la tecnología, la gerencia, las ciencias humanas, etc., quienes deben mejorar todas sus herramientas metodológicas que les permitan estar siempre atentos y responder a los continuos cambios que se presentan en la actualidad y los que se presentarán en el futuro.
Las profesiones, por lo tanto, serán mucho más exigentes. Aquellas personas que deseen salir adelante, tendrán que aprender permanentemente y no conformarse con lo que saben sino desarrollar un proceso continuo de conocimiento con el cual aumenten su entendimiento y logren ser más competitivos ante un mercado laboral que estará buscando, sin duda, las personas mejor capacitadas y más comprometidas con las nuevas tendencias que se presentan.
Lo importante no es estudiar lo que la moda imponga. Lo que vale es poner lo mejor de nosotros mismos para aprender siempre más y estar mejor preparados ante los cambios que se avecinan
En síntesis, las principales características de los futuros profesionales deben ser: flexibilidad, es decir, estar preparados para aprender nuevas cosas permanentemente y sin ningún problema; independencia, lograda a través del propio interés a conocer mucho más y luchar por el beneficio personal y, finalmente, grandes cualidades que denoten una excelente personalidad y una gran capacidad de relacionarse con las demás personas.
Esta última característica es fundamental ya que en el futuro no sólo será importante saber mucho, sino tener la capacidad de llevarse muy bien con los compañeros de trabajo, propender por estar motivados siempre, aprender y conocer más sin que alguien esté detrás para recordarlo, trabajar muy bien en equipo y mirar siempre dificultades y cambios no con pesimismo, sino como oportunidades para ser mejores cada vez más.
Aquellas personas que luchan por conocer más cada día y buscan siempre estar bien relacionados con los individuos que los rodean, estarán por encima de aquellas mediocres o introvertidas que no ven más allá de sus propias narices y creen que su mundo se limita a ellos mismos o a su familia.
Es decir, las oportunidades de surgir que se avecinan serán para los emprendedores y para los que siempre están dispuestos a ir más lejos de lo que la vida les ofrece. A estos individuos siempre les sonreirá la suerte ya que por su esfuerzo y dedicación se les abrirán muchas puertas que les darán la capacidad de seguir desarrollando su intelecto y su inteligencia emocional.
Cada uno de nosotros por lo tanto, tenemos en nuestras manos la oportunidad de surgir o enterrarnos en el fango. La decisión que se tome incidirá en cómo se desarrolle nuestra vida en el futuro y si estamos en capacidad de aprovechar todos los beneficios que se obtienen al buscar un mejoramiento continuo para no desfallecer jamás. 





Leonel Posadas
INNOVACIONES EMPRESARIALES

POR ULTIMO MI QUERIDO AMIGO BLOGER@ TE DEJO UN MULTIMEDIA QUE ESTOY SEGURO TE GUSTARA MUCHO Y TE DARÁ OPORTUNIDAD A CONOCER LAS EXIGENCIAS DEL MERCADO TANTO NACIONAL COMO GLOBAL Y HACIA DONDE EL APRENDIZAJE, CREATIVIDAD E INNOVACION SE ORIENTARÁN EN EL FUTURO, SALUDOS Y FELIZ INICIO DE SEMANA

Favor dar click en el link:
http://www.youtube.com/watch?v=xM5koE99EhQ


"Debemos crear organizaciones donde todas las ideas tengan las mismas posibilidades de éxito... damos por hecho que si una idea viene de un directivo con mucha experiencia, es mejor. No es necesariamente cierto."

Gary Hamel